martes, 29 de julio de 2014

EXPOSICION CON MOTIVO DEL 275 ANIVERSARIO DE LA IGLESIA

 
Con motivo del 275 aniversario de la bendición de la Iglesia Parroquial de Nava, la COFRADIA DE LA VIRGEN Y EL SANTO CRISTO ha organizado una muestra del patrimonio y objetos de culto que se conservan en la iglesia.

Del 9 al 17 de Agosto, en horario de mañana y tarde se podrá visitar esta muestra en la que se hace un repaso por la historia de nuestra parroquia a través de los objetos de culto, imagenes y altares que han llegado hasta nuestros días.



domingo, 22 de junio de 2014

PATRIMONIO PERDIDO



            En la memoria de todos están los obsequios con los que el Obispo Fray Sebastián benefició a nuestra parroquia y a todo el pueblo.

El “caño del obispo” o los candelabros de plata y la custodia que todavía se utilizan en los actos de culto de la parroquia son, sin duda los mejores ejemplos.

Hay otros elementos menos conocidos, muchos de ellos perdidos para siempre y alguno que quizás todavía se pueda recuperar…

Entre estos últimos está la RELIQUIA DE SAN PEDRO REGALADO.

Apenas queda recuerdo de este rico relicario que en el año 1693 donó Fray Sebastián. Cuatro años después del regalo del resto de la plata que fue en 1689.

No existe en el archivo parroquial documento que acredite esta donación ni la autenticidad de la reliquia del patrón de Valladolid. Sí existen numerosas referencias en los distintos inventarios y en las relaciones de joyas que se conservaban en las casas particulares de los parroquianos para evitar robos en el patrimonio.

El primer inventario en el que aparece mencionada esta joya es en el de 1697, pero, como siempre ocurre en el archivo parroquial, es la reseña del inventario de 1877 en el que la descripción que hace D. Francisco Sanz de Frutos es más completa y minuciosa:


 Una reliquia de San Pedro Regalado (difunto en 30 de Marzo de 1456, a los 66 de edad) inventariada en 1697 fol. 68  en estos términos: “Otra caja con su funda, donde esta reliquia de San Pedro Regalado, hecha en forma de pirámide, y guarnecida de plata y vidrieras cristalinas. La cual dio el Sr. Obispo de Osma” Pesa dos libras menos media onza. El pie y el árbol son como de cáliz, todo cincelado, y en la 2ª onda de las tres de aquel, hay un escudo episcopal, otro con las cinco llagas del Serafín de Asís, y otro con una cruz atravesada por dos brazos. En la onda inferior el rótulo de su ser y origen como en el número 127 precedente. Corónala un San Pedro Regalado, monje, predicando. Plata maciza y de cinco centímetros de alto. La caja piramidal es un triangulo con tres vidrieras (la una rota) que mide 13 centímetros alto – 10 idem ancho por la base y otros dos idem en su cúspide . La reliquia examinada primero por el Licdo. D. Gabino Herrero y Pascual (55) médico cirujano actual de esta Villa, y después por el Dor. D. Severo Muñoz y Sanz, médico cirujano de Sta. María de Nieva, resulta ser el hueso segundo metatarsiano del pie izquierdo, y mide seis centímetros y medio de longitud. Está engastado en dos cilindros de plata y casi íntegro.


Libro sobre la vida de S. Pedro Regalado

La explicación de cómo Fray Sebastián se pudo hacer con esta reliquia y por tanto de su autenticad la tenemos en el relato histórico que sobre la vida del santo franciscano (beatificado en 1683 y canonizado en 1746) hace D. Matias Sangrador Vitores en 1859.

Tras ser beatificado en 1683 se construye en La Aguilera (Burgos), perteneciente al obispado de Osma, una nueva capilla barroca donde se trasladan los restos del nuevo beato.

Esta capilla es bendecida el 14 de Mayo de 1692 y asiste a esa bendición nuestro paisano fray Sebastián de Arévalo y Torres (1619-1704) que fue obispo de Osma entre los años 1682 a 1704. Fray Sebastián era fraile franciscano como el propio San Pedro Regalado (1390-1456) y le acompañaron en los tres días de celebración los obispos  Fray Simón García Pedrejón (obispo de Oviedo de 1682 a 1696) y Fray Fernando de Guzmán y Portocarrero (Obispo de Segovia de 1688 a 1694). También franciscanos.

El Obispo de Oviedo tenía el cargo de “Guardián de la Aguilera” y costeó buena parte del nuevo sepulcro.

Previo al traslado de los restos del nuevo beato se hizo un inventario de los huesos encontrados. Consta, y está documentado, que Fray Sebastián regaló a Fray Simón García dos reliquias de San Pedro. Una de ellas es una paletilla o espaldilla que se conserva en la catedral de Oviedo y aparece mencionada en numerosos escritos.

No es, por tanto raro que el propio Fray Sebastián conservase otras reliquias y una de ellas la regalase, ricamente adornada, a la parroquia donde fue bautizado, en la que conservaba familia y numerosos amigos y con la que seguía manteniendo fuertes vínculos.

Sepulcro del Santo en La Aguilera (Burgos)
La reliquia de San Pedro Regalado era venerada en su fiesta los días 13 de Mayo de cada año, y durante muchos años se conservaba en la casa particular de algún parroquiano para evitar su expolio… Al final no fue posible.

Seguramente la celebración de la Virgen de Fátima el mismo día 13 de Mayo a partir de los años 50 hizo que se fuera perdiendo la devoción a San Pedro Regalado y el recuerdo de su reliquia. La imagen de la Virgen de Fátima fue adquirida en 1954.

En 1947, el párroco D. Tirso Rodao, afirma en su costumbrero que la reliquia se sigue venerando después de la misa del día de su fiesta, y la última mención que he encontrado de esta pieza es de un inventario del 30 de Septiembre de 1957.

Ojala algún día podamos recuperar esta reliquia, parte de nuestro patrimonio…

miércoles, 14 de mayo de 2014

San Isidro Labrador



San Isidro en su nueva peana de piedra

OH! SAN ISIDRO SANTO LABRADOR
A TI VENIMOS CON DEVOCION
DE NUESTRO CAMPOS ERES GUARDIAN
PROTEGELOS CON LLUVIA Y CALOR

A TUS PLANTAS GRAN SANTO VENIMOS
CONFIADOS CON FE Y CON AMOR…


            En realidad, esta invocación a San Isidro se cantaba en Miguelañez donde la devoción al Santo Labrador data de muy antiguo e incluso tenía una ermita dedicada a él de la que quedan las ruinas cerca de Domingo García.

            En Nava la devoción y culto a este Santo es mucho más reciente:

            La imagen que actualmente conservamos en la iglesia parroquial fue bendecida el 15 de Mayo de 1945 por el párroco D. Tirso Rodao. Había sido adquirida por la Asociación de Agricultores en los “Talleres de Arte Moderno” de Madrid.

            El año 1947 se constituyó la “Cofradía de San Isidro” siguiendo la instrucción recibida desde la Asesoría Eclesiástica de la “Delegación Provincial de Sindicatos”

            Tanta importancia se dio a esta nueva devoción local que la imagen de San Isidro fue colocada en la hornacina central del altar lateral derecho en el puesto que hasta la fecha ocupaba la desaparecida imagen del Niño Jesús  en su advocación del “Dulce Nombre de Jesús”.

            Antes de que los agricultores celebrasen la fiesta de San Isidro la devoción de los trabajadores del campo iba dirigida hacia el Santo Cristo de la Expiración.

            La tradicional novena y función que se celebraba en torno al día 25 de Abril, San Marcos,  en la que se sacaba en procesión al Cristo y se subastaban las andas como en Septiembre se aplicaba por la “prosperidad del campo”.

            También era la imagen del Patrono del pueblo la que se sacaba en las rogativas extraordinarias cuando se quería pedir la lluvia o una buena cosecha. En muchas ocasiones se organizaron novenas extraordinarias durante las cuales los labradores se organizaban por turnos para velar, de día y de noche, la imagen del Cristo que se solía llevar hasta la iglesia parroquial.

            Antes de esto en el siglo XVII se celebraban cuatro letanías en las que se bendecían los campos:

            La primera coincidía con la fiesta de San Marcos y la procesión del Cristo. Se bendecían los campos desde las tapias del cementerio anexo a la ermita.
           
            Las siguientes precedían a la fiesta de la Ascensión. La primera se hacía como la de San Marcos.

La siguiente se hacía  hasta la Cruz de Piedra y se bendecían con los Evangelios las viñas y los campos., y la última se hacía hasta el puente de la Carra Santiuste y también se bendecían los campos.

Confiemos que este año, San Isidro, esté a tiempo de echar una mano (de agua) a nuestros campos de modo que las cosechas sean mejores de lo que ahora pintan.

domingo, 6 de abril de 2014

COFRADIA DE "LA SANTA VERA CRUZ"



  
            En los últimos años se ha formado en nuestro pueblo una cofradía ligada principalmente a las celebraciones propias de la Semana Santa aunque nó exclusivamente.

                 Con el nombre de "Cofradía del Santísimo Cristo y la Virgen María" quieren potenciar los actos religiosos, sobre todo las procesiones que ya son tradicionales en nuestra parroquia desde hace siglos.

              Al hilo de este hecho, y como homenaje a esta personas que se esfuerzan por mantener y enriquecer nuestras tradiciones y recuperar su sentido social y sobre todo religioso, quiero dejar constancia de algunas notas sobre la institución que durante muchos siglos fue referente de muchas de las clebraciones religiosas y festivas típicas de nuestro pueblo (muchas de ellas perdidas, como la fiesta de la Cruz de Mayo) y es precusora de la actual asociación.

              Se trata de la "COFRADÍA DE LA SANTA VERA CRUZ"

  
Santo Cristo de la Guia
       
Esta es la cofradía que, de antiguo y como en tantos otros lugares, se encargaba de organizar las procesiones de Jueves Santo.

            Su cabildo se reunía el “domingo Lázaro” y acordaba quienes tenían que llevar las imágenes del Nazareno y la Soledad, así como el Sto. Cristo de la Guía y demás insignias en la procesión o carrera del entierro el Jueves Santo.

            Antiguamente, cuando “había disciplina” acordaban quién tenía que acompañar a los hermanos penitentes y encargarse de los demás elementos.

            Se encargaban del cuidado y custodia de los pendones y demás ornamentos de las imágenes que sacaban en procesión en Semana Santa. También compraron algunos de los pendones (En 1714 uno de damasco verde y en 1758 uno negro)

            También se encargaban de la custodia de las andas para los muertos (en 1869 acordaron que se utilizasen para todos los difuntos, no solo los cofrades), y al menos desde 1717 se encargaban de pagar al enterrador. En las cuentas parroquiales figura que asumieron esa función hasta el año 1917. A partir de 1918 se encargaba el municipio.

            Celebraban su fiesta el 3 de Mayo y se cargaban con los gastos de las funciones religiosas de esta fecha, con vísperas misa y procesión. También hacían fiesta el “domingo o infraoctava del Corpus”. Encargaban una misa rezada por cada hermano difunto, así como también se encargaban del pago de sermones como en la fiesta de la “Invención de la Sta. Cruz”, donativos de cera,  obleas, etc.

            La Cruz que sacaban en procesión en las fiestas de Mayo era la dorada que actualmente está en el centro del Altar Mayor, aunque no está claro que sea esta la Cruz dorada que la cofradía compró en 1712 por 541 reales.

            En todo caso se hizo esta procesión hasta el primer tercio del siglo XX, y luego esa cruz se utilizaba para poner en el lugar de la Patrona como remate del monumento que se montaba para el Jueves Santo e incluso durante toda la Cuaresma.

            Desde 1850 asumió el cargo de las fiestas del Señor.

            En cuanto a su origen es difícil establecer, porque, como ocurre con otras cofradías, no existen libros de  registro de sus cuentas hasta el siglo XVIII, en este caso las primeras que se conservan son de 1710.

            D. Francisco Sanz de Frutos se refiere, en su inventario de 1877, a esta cofradía como “Universalísima”, y explica que él mismo copió sus Estatutos o Fueros en el libro de “Casa y Variedades”, el cual desgraciadamente ha desaparecido del archivo parroquial.

            Seguramente el origen de esta cofradía está en torno a la mitad del siglo XIV como el resto de las principales cofradías que, por esos años, nacieron en la parroquia.

            Las cofradías de la Asunción, San Bartolomé, Sta. Catalina, San Andrés e incluso la primera cofradía del Rosario (esta se volvió a restablecer en 1676) tienen las primeras referencias en los libros parroquiales desde 1551 fecha de la aprobación de los primeros estatutos de la cofradía de Sta. Catalina.

            En todo caso en el archivo parroquial existen dos libros de cuentas de esta cofradía. El primero comienza con las cuentas y nombramiento de oficiales de 1710 y acaba con las cuentas de 1724.

            El segundo incluye las cuentas y nombramientos de 1754 a 1774, por lo que se intuye la existencia de un desaparecido libro de cuentas que reuniese las cuentas comprendidas entre 1724 y 1753.

            A partir de 1774 no se tienen registro de cuentas de esta cofradía, ni de ninguna otra, aunque se hace referencia a le existencia de libros de cuentas corrientes.

            La irrupción francesa en la zona, de la que existen referencias en el archivo parroquial así como de la destrucción de documentos que llevaron a cabo los soldados y también las distintas desamortizaciones que tuvieron lugar, seguramente provocaron que no se conservasen estos libros junto al resto de los parroquiales y ocasionasen la desaparición de algunas cofradías, sobre todo las que tenían bienes como ganados, viñas y tierras.

            En todo caso, en los libros de colecturía corriente figura el cumplimiento de las obligaciones y cargos que tenía la cofradía de la Cruz. Hasta 1917 figura, en las cuentas de la parroquia que esta cofradía era beneficiaria de los derechos de “rompimiento de sepulturas”.

Virgen de La Soledad

            La denominación de Cofradía de la Santa Vera Cruz está muy extendida por toda España, y en muchos casos son organizaciones que datan de los siglos XIII y XIV y generalmente están ligadas a la Orden Franciscana  o sus cofradías de la Orden Tercera. En nuestro caso no sería de extrañar dada la cercanía del convento franciscano de Coca y de cómo sus frailes actuaban como tenientes o coadjutores en nuestra parroquia.

            Estos frailes, junto a los dominicos de Santa María, sobre todo y trinitarios, agustinos y carmelitas de Segovia, Medina y Arévalo, entre otros, son los “responsables” de la mayor parte de devociones y advocaciones de nuestra parroquia porque son ellos los que se encargaban, como tenientes, del día a día de la parroquia con la administración de sacramentos, capellanías, etc. Así como ejercer en numerosas ocasiones como predicadores.

domingo, 9 de marzo de 2014

UNA HIPÓTESIS SOBRE EL AUTOR DE LA IMAGEN DE LA ASUNCION



 
Imagen de la Ntra Sra. de la Asunción
           En los libros de cuentas de la parroquia de Nava no figura ningún pago a un posible escultor de la imagen de la Virgen de la Asunción que presidía la parte superior del antiguo retablo.

            Sabemos que figuran diversos pagos al arquitecto o ensamblador José de Arroyo y un pago al pintor Cristóbal Pérez Teruel por los seis cuadros que lo componían, pero ninguno a la persona encargada de tallar la imagen de María.

            Como no tenemos el contrato de la obra, tampoco sabemos si el autor de esa obra fue alguien distinto del propio arquitecto o ensamblador del retablo.

            José de Arroyo figura como autor de varias imágenes de los retablos que contrataba, pero en dichos contratos, hasta 1.657 en que se refiere a sí mismo como maestro arquitecto, figura siempre como ensamblador.
           
            Sería el que, aparte de contratista de la obra, hiciese el diseño, distribución y se encargase del montaje final una vez acabado el trabajo previo en los talleres.

            El año de comienzo de la construcción de nuestro retablo fue 1659 y en 1661 figura un pago a José de Arroyo por realizar la peana de la Virgen con el Niño, los marcos de los cuadros del retablo y los frontales de los altares colaterales.

            Es de imaginar que, si se hubiese encargado a este maestro la confección de la imagen de la Asunción, también apareciese dicho pago.

            Cabe la posibilidad de que el coste de la imagen fuese asumido por la Cofradía de la Asunción, en cuyo caso no aparecería en las cuentas de la fábrica de la iglesia o que dicho gasto estuviese ya incluido en el contrato y por tanto en la cuenta pagada al maestro Arroyo.

            Personalmente me inclino a pensar, y es una pura hipótesis, que la imagen fuese aportada por el propio José de Arroyo, y fuese una de las obras con las que se quedó del inconcluso retablo de Ataquines que en 1656 contrató junto al escultor vallisoletano Francisco Díez de Tudanca.

            En este caso habría que deducir que el autor de dicha imagen de María siendo subida al Cielo por los Ángles sería  Tudanca, pues es quien está documentado que realizó numerosas esculturas para dicho retablo, y al asumir el maestro ensamblador que no se podía terminar la obra se quedó en propiedad las imágenes que estaban ya acabadas.

            Además, cuando se contrata el retablo de Nava, Arroyo y Tudanca estaban trabajando juntos en el retablo de la iglesia de San Antolín de Tordesillas con una estructura muy similar al de nuestra parroquia.

También me ha resultado siempre curioso que el retablo antiguo de Nava, al igual que el nuevo tuviese dos imágenes de la Virgen María. Esta de la Asunción y debajo de ella estaba la imagen de la Patrona con el Niño que ahora está relegada al altar lateral izquierdo. Esto podría indicar que,  por una cuestión quizá de economía, se aprovechase una “oferta” del contratista y se aprovechasen partes ya construidas del retablo mencionado de Ataquines.
 
La propia imagen de la Virgen muestra numerosos rasgos y características propias de la obra de Díez de Tudanca o de su taller, aunque es una imagen característica de la escuela castellana de la época.

            Personalmente me atrevería a decir que también la imagen de Santa Águeda que se conserva en la parroquia es del mismo Tudanca. Esta obra se inventaría en 1.697 que es el primer inventario desde 1.660 fecha de la posible adquisición.

            Es probable que la compra de la imagen la hiciese su cofradía de mujeres que ya por entonces celebraba su fiesta. En todo caso no he encontrado el  pago de la misma en las cuentas de Fabrica.


      
Retablo de la iglesia de San Antolin
       Francisco Diez de Tudanca nació en Valladolid en mayo de 1.616, bautizado en la iglesia de Santiago.

            En diversos escritos y estudios figura como discípulo de Gregorio Fernández y pudiera ser pues Tudanca tenía 20 años cuando Fernández murió. Es difícil asegurar si era discípulo suyo, lo más probable es que lo fuese de algún otro discípulo suyo.

            Lo que si es seguro es que varias obras de Francisco Díez son directamente copia de obras de Gregorio Fernández, como por ejemplo el paso del Descendimiento de Medina de Rioseco contratado en marzo de 1.663.

           
La obra de Díez de Tudanca y de su taller está muy repartida tanto por  la provincia de Valladolid (en cuya plaza mayor parece estaba su taller) como por León donde recibió bastantes encargos, y las provincias cercanas de Zamora, Avila, Segovia, etc.

            Algunas de sus obras son:

  • En 1650 una imagen de Santa Lucía en Lomoviejo (Valladolid)
  • También en 1650 una Asunción para el clérigo Francisco Santos de Tordesillas.
  • En 1652 un Cristo Yacente para la villa palentina de Villada.
  • Otro Cristo Yacente para Martín Muñoz de las Posadas.
  • En 1653 Siete esculturas para el convento de Franciscanas de Cuenca de Campos (Valladolid)
  • Ese mismo año pudo hacer el altorrelieve de la Transfiguración del retablo mayor de la iglesia de El Salvador en Boadilla de Rioseco (Palencia)
  • En 1655 un Crucifijo a tamaño real para Francisco de Arellano de Leon.
  • En 1656 es cuando contrata 30 esculturas para el retablo de la iglesia de Ataquines (Valladolid) que no llegaría a realizar en su totalidad.
  • Retablo de la iglesia penitencial de la Pasión en Bercero (Valladolid). En este retablo son varias las imágenes que se pueden atribuir a Tudanca.
  • En 1661 hizo dos Inmaculadas, una para el convento de San Francisco  de Mayorga de Campos de Valladolid, y la otra para Melgar de Fernamental (Burgos).
  • De 1663 data el contrato del Descendimiento de Medina de Rioseco y también el paso del Santo Entierro para la cofradía de la Soledad de la misma localidad.
  • Hacia 1664 hace el Cristo del Perdón del Colegio de los Trinitarios Descalzos de Valladolid..
  • Otra copia del mismo Cristo para el mismo colegio de esta orden en Pamplona.
  • Otro Cristo del Perdón actualmente en el museo diocesano de Valladolid.
  • Santísimo Cristo del Perdón de Hervás.
  • En 1667 un San Miguel para la iglesia de Santiago de Avila.
  • Ese mismo año otro paso del Descendimiento para Benavente (Zamora).
  • En 1668 una Santa Agueda para Bernuy de Zapardiel (Avila).
  • En 1674 contrata el paso del Expolio para la Cofradía de Jesús Nazareno de León.
  • En enero de 1675 contrata los retablos colaterales de la capilla mayor del convento de San Francisco en Valladolid.
  • Cristo del Perdón (Valladolid)
  • En 1678 contrata un San Pedro  para Tiedra y el retablo mayor de la parroquial de San Martín en Traspinedo (Los dos en Valladolid).

Tuvo numerosos aprendices y colaboradores que dan idea de que su taller era bastante grande y muy influyente. Alguno de sus discípulos fueron Antonio de Brizuela, Felipe del Rincón, Pedro de Baños, y sobre todo Juan de Avila que sería el más relevante de sus discípulos.

Francisco Díez de Tudanca murió hacia 1.689

            El presente resumen de la vida y obra de Tudanca está tomado del trabajo realizado por María Antonia Fernandez del Hoyo titulado “EL ESCULTOR VALLISOLETANO FRANCISCO DIEZ DE TUDANCA (1616-?) 

Autografo de Tudanca